Odontólogo/a tiempo completo
Realizar la valoración odontológica integral del paciente, incluyendo anamnesis, examen clínico y evaluación de antecedentes relevantes.
Establecer diagnósticos odontológicos y formular planes de tratamiento individualizados de acuerdo con las necesidades de cada paciente.
Explicar al paciente de manera clara el diagnóstico, alternativas de tratamiento, beneficios, riesgos, limitaciones y recomendaciones, resolviendo las inquietudes que presente.
Elaborar, diligenciar y mantener actualizada la historia clínica odontológica, registrando valoraciones, diagnósticos, procedimientos, evolución y demás información correspondiente a cada atención.
Solicitar, interpretar y valorar ayudas diagnósticas, como radiografías y demás estudios necesarios dentro de su competencia profesional.
Ejecutar los procedimientos de odontología general para los cuales se encuentre debidamente capacitado y autorizado, de acuerdo con el diagnóstico y plan de tratamiento.
Realizar actividades de promoción de la salud oral y prevención de enfermedades bucodentales, brindando educación sobre higiene oral, hábitos saludables y cuidados posteriores a los procedimientos.
Formular medicamentos cuando sean necesarios para el manejo odontológico, respetando las indicaciones, contraindicaciones y demás criterios propios del ejercicio profesional.
Realizar el seguimiento y control de los tratamientos, evaluando su evolución y efectuando los ajustes clínicos que resulten necesarios.
Identificar oportunamente aquellos casos que requieran atención especializada y efectuar la correspondiente remisión a especialistas como ortodoncistas, endodoncistas, periodoncistas, rehabilitadores, cirujanos orales o maxilofaciales, entre otros.
Obtener y documentar el consentimiento informado del paciente cuando corresponda, previo a la realización de los procedimientos.
Garantizar el cumplimiento de los protocolos institucionales de bioseguridad, prevención y control de infecciones y seguridad del paciente durante la atención.
Supervisar que el instrumental, materiales, equipos y unidad odontológica se encuentren en condiciones adecuadas para la prestación del servicio.
Coordinar con el Auxiliar de Odontología la preparación del consultorio, instrumental, materiales y demás elementos necesarios para cada procedimiento.
Dar instrucciones claras al personal auxiliar respecto de las actividades asistenciales que deban desarrollarse durante la consulta, respetando las competencias propias de cada cargo.
Verificar la correcta ejecución de los procesos relacionados con limpieza, desinfección y esterilización del instrumental utilizado en la atención.
Cumplir con los protocolos establecidos para el manejo y disposición de los residuos generados durante la atención odontológica.
Identificar, atender y reportar oportunamente eventos adversos, incidentes o complicaciones que se presenten durante o después de los procedimientos.
Atender adecuadamente las urgencias odontológicas que se encuentren dentro de su competencia y determinar cuándo el paciente requiere remisión a otro nivel de atención.
Preservar la confidencialidad y reserva de la historia clínica y de toda la información personal y clínica de los pacientes.
Mantener una comunicación respetuosa, profesional y humanizada con pacientes, familiares y demás integrantes del equipo de trabajo.
Cumplir los horarios y agendas de atención, procurando puntualidad y adecuada utilización del tiempo asignado a cada paciente.
Registrar correctamente los procedimientos efectivamente realizados, evitando registrar servicios que no hayan sido prestados.
Participar en reuniones clínicas, capacitaciones, auditorías y actividades de mejoramiento continuo y calidad implementadas por la institución.
Cumplir las políticas, protocolos, manuales y procedimientos internos establecidos para la prestación de los servicios odontológicos.
Mantener vigente la documentación y requisitos necesarios para el ejercicio de la profesión, conforme a la normativa aplicable.
Abstenerse de realizar procedimientos para los cuales no cuente con la formación, competencia o habilitación profesional correspondiente, remitiendo al paciente cuando sea necesario.
Informar oportunamente a la institución sobre cualquier situación clínica, administrativa o de seguridad que pueda afectar la adecuada prestación del servicio o la integridad del paciente.